
El martes 4 de noviembre de 2025, los votantes de Colorado respaldaron dos importantes propuestas estatales — la Proposición MM y la Proposición LL — orientadas a afianzar financieramente el programa estatal de comidas escolares gratuitas, conocido como Healthy School Meals for All.
¿Qué planteaba cada una de las propuestas?
Proposición MM: Esta iniciativa buscaba limitar las deducciones de impuestos estatales para personas que ganan 300 000 dólares o más al año, de modo que los ingresos adicionales generados se asignen al programa de comidas gratuitas en escuelas públicas.
Proposición LL: Permitía que el estado retuviera y gastara los ingresos que ya está recaudando para el programa de comidas gratuitas que, de lo contrario, tendrían que ser reembolsados a los contribuyentes bajo la ley estatal conocida como TABOR.
¿Por qué estas medidas?
El programa Healthy School Meals for All, que ya ofrecía desayuno y almuerzo gratuitos a todos los estudiantes de escuelas públicas participantes, había experimentado costos mayores a los estimados —el primer año pasó de unos 115 millones de dólares proyectados a aproximadamente 162 millones, debido a una mayor participación.
La Proposición MM y la LL eran vistas como formas de garantizar que el programa pudiera mantenerse sin recortes, al dotarlo de un respaldo financiero más sólido.
Los votantes aprobaron ambas medidas.
La Proposición MM generará ingresos adicionales para el estado, provenientes de los impuestos de los contribuyentes de altos ingresos, que se destinarán al programa de comidas escolares.
La Proposición LL permite al estado conservar fondos que de otro modo habrían sido devueltos, aportando más estabilidad al financiamiento del programa.
En conjunto, se estima que estas medidas podrían aportar unos 65 millones de dólares adicionales para el año académico 2025-26 y hasta 119 millones para el año siguiente.
¿Qué implica para la comunidad?
Para los estudiantes y familias del área metropolitana de Denver —y de todo Colorado—, esta victoria significa que el acceso a comidas gratuitas en la escuela tiene más probabilidades de mantenerse sin interrupciones.
Para las personas con ingresos altos (300 000 dólares o más) implica un ajuste al nivel de deducciones fiscales, lo cual puede cambiar su carga impositiva.
Para los distritos escolares y los bancos de alimentos comunitarios, la medida aporta una señal de respaldo público hacia programas de alimentación escolar universal, lo que puede influir en planificación, presupuestos y alianzas comunitarias.
Ahora el reto está en la implementación:
El estado deberá ajustar los mecanismos de recaudación y asignación de fondos conforme a lo aprobado.
Los distritos escolares deben coordinar la distribución de comidas y asegurar que el programa siga funcionando sin pérdida de calidad.
También se observará el impacto en los contribuyentes de mayores ingresos y cómo se administra el equilibrio entre financiamiento público y programas de asistencia social.
